Contratar un seguro de comunidad es una decisión crucial para las comunidades de propietarios, pero muchos cometen errores que pueden resultar costosos. Uno de los principales errores es no entender las coberturas disponibles y sus limitaciones. Es esencial leer atentamente la póliza y preguntar sobre cualquier cláusula dudosa.
Otro aspecto a considerar es la falta de comparación entre diferentes ofertas. Al no evaluar varias opciones, se corre el riesgo de perder oportunidades de ahorro o una mejor protección. Además, es fundamental involucrar a todos los miembros de la comunidad en la decisión para evitar malentendidos futuros.
Por último, no actualizar el seguro cuando hay cambios significativos en el edificio, como renovaciones o cambios en el número de propietarios, es un error común. Para evitar estas situaciones, es recomendable consultar con un experto en seguros de comunidades como Montse Ferrer.





