Una póliza para comunidades de propietarios debe ser integral y adaptada a las necesidades específicas de cada comunidad. Entre los aspectos más relevantes que debe incluir, se encuentran:
Responsabilidad Civil: La cobertura por daños a terceros es esencial. Esto protege a la comunidad ante posibles reclamaciones por accidentes ocurridos en las zonas comunes.
Incendio y Daños Materiales: Este apartado asegura la reparación de daños en el edificio y sus instalaciones, ya sea por fuego, agua o vandalismo.
Daños por agua: Es fundamental que la póliza contemple la cobertura de filtraciones y daños provocados por tuberías.
Asistencia Legal: Un servicio de asesoría jurídica para resolver conflictos entre propietarios se considera una gran ventaja.
Al optar por Montse Ferrer, garantizará una protección adecuada para su comunidad. Analizar estas coberturas es clave para una buena elección.





